Asia Bibi, jornada de oración por su liberación ver más
Lahore (Pakistán) (AICA): “Hermanos y hermanas, recen por mí y ayunen conmigo”. Es la fuerte llamada que Asia Bibi lanzó este martes desde la cárcel femenina de Multan, con el que invitó a los cristianos y a los hombres de buena voluntad de todo el mundo a vivir con ella el próximo viernes 27 de abril una especial jornada de oración y ayuno para pedirle a Dios libertad y paz.
“Hermanos y hermanas, recen por mí y ayunen conmigo”. Es la fuerte llamada que Asia Bibi lanzó este martes desde la cárcel femenina de Multan, con el que invitó a los cristianos y a los hombres de buena voluntad de todo el mundo a vivir con ella el próximo viernes 27 de abril una especial jornada de oración y ayuno para pedirle a Dios libertad y paz.

Asia Bibi, la mujer cristiana condenada a muerte por presunta blasfemia que se encuentra en la cárcel desde 2009, invitó a los cristianos de todo el mundo a orar y ayunar con ella el 27 de abril, tras saber que el presidente de la Corte Suprema de Pakistán, Saqib Nisar, anunció: “Pronto estableceré la fecha de la audiencia para escuchar el caso de Asia Bibiante” dando nuevas esperanzas sobre su liberación.

El arzobispo de Lahore, monseñor Sebastián Shaw, adhirió a la convocatoria: “Nuestra esperanza y nuestro corazón están con ella, el 27 de abril nos uniremos al día especial de oración y ayuno con Asia Bibi, invocando a Dios por su libertad y por la paz", expresó monseñor Shaw a Fides.

También Ashiq, el esposo de Asia, espera que “el 27 de abril en todo el mundo muchas personas recen y ayunen para pedirle a Dios que ilumine la mente del juez que examinará el caso de Asia Bibi”. “Asia merece nuestro amor y nuestro apoyo. Contamos con el apoyo de muchas comunidades de bautizados, en una oración verdaderamente universal”, añadió Nadeem.

Por su parte Khadim Bhutto, presidente del Consejo Episcopal de Pakistán, órgano que reúne a más de 40 pastores de diferentes denominaciones cristianas, como pentecostales, evangélicos, adventistas, metodistas y de otras confesiones, colaborando estrechamente con la Conferencia Episcopal, expresó su aprecio por la decisión del presidente de la Suprema Corte e indicó que “hay muchos otros casos de personas inocentes que están en la cárcel desde hace mucho tiempo y que esperan justicia”. “Es un paso necesario, la pobre mujer sufre desde hace mucho tiempo”, agregó y p pidió que este avance contribuya a la libertad de otros creyentes juzgados injustamente.

El movimiento laico católico “Jesus Youth Pakistan”, invitó a sus miembros, amigos y seguidores a participar en esta campaña. Daniel Bashir, coordinador de los jóvenes del movimiento organizó “una reunión de oración con una hora de adoración para rezar en presencia de Jesús en la Eucaristía y confiarle la vida de Asia”.

También está en marcha una campaña en los medios de comunicación y las redes sociales: Adeel Patras Chaudhry, director de “Jesus Live TV”, un canal de televisión cristiano en Pakistán, anunció la campaña en televisión y Emmanuel Neno, secretario ejecutivo de la Comisión para la catequesis en la Conferencia episcopal señaló que “somos miembros del cuerpo de Cristo, si una parte del cuerpo sufre, todo el cuerpo sufre. Estamos unidos con Asia Bibi para orar y ayunar por ella”.

La Ley de blasfemia
Asia Bibi se encuentra presa desde 2009 cuando fue acusada por unas mujeres musulmanas de haber pronunciado una supuesta blasfemia durante una discusión originada en que estas últimas no querían que la creyente tomará agua de una fuente. A pesar la insistencia de la mujer sobre su inocencia, el Tribunal de primera instancia condenó a Asia Billy a muerte por blasfemia y el Tribunal Superior de Lahore confirmó el veredicto.

Numerosos intentos de apelar la decisión han sido frustrados por el temor de los jueces a decidir sobre un caso muy sensible que ha merecido la atención de numerosos organismos internacionales y las presiones de los grupos radicales islámicos locales. La defensa de Asia Bibi costó la vida del gobernador Salmaan Taseer y el entonces Ministro de Minorías de Pakistán, el líder católico Shahbaz Bhatti.

El abuso de la ley de la blasfemia sigue siendo un cáncer en la sociedad: “cientos de personas han sido torturadas, encarceladas, desahuciadas. Propiedades por el valor de miles de millones de rupias han sido destrozadas impunemente por multitudes de radicales, pero las pérdidas económicas son solamente la punta del iceberg con respecto a las consecuencias sociales, políticas y culturales”, explicó.

Según estudios recientes de Amnistía Internacional, de la Comisión internacional de juristas y de la Comisión para los derechos humanos en Paquistán, “la ley de la blasfemia es utilizada ampliamente para perpetrar crímenes de odio con base en la religión, para llevar a cabo venganzas personales y perpetrar injusticias económicas”. +

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