13° Plenario de Comisiones por ley de aborto: “El Derecho a la vida no se debate”

El Congreso de la Nación continúa recibiendo oradores en el plenario de comisiones en el marco de la legalización del aborto. El 13 de junio es la fecha culmen de las sesiones. Nuevos oradores en favor del “derecho a la vida” concurrieron el jueves 24 de mayo para defender la vida humana desde la concepción con argumentos fundantes.

Se expusieron fundamentos desde el plano médico, jurídico y psicológico. Se mencionó nuevamente el “origen de la vida, desde el momento de la concepción”, el llamado “estrés postraumático”, los casos que avala la ley en menores sobre aborto libre para jóvenes desde los 13 años, la importancia del apoyo a las embarazadas y de la adopción, y los casos de niños con malformaciones.

Pablo Esteban Levatte, pediatra y profesor de la Universidad Católica de Misiones, recordó el juramento hipocrático que realizan los médicos y el principio “primum non nocere” (lo primero es no hacer daño). Y se dirigió a los legisladores: "Les pido que nos expliquen cómo vamos a enseñar a los estudiantes de medicina en la cátedra de embriología humana lo maravilloso del desarrollo embrionario cuando más tarde estarán obligados a negar la vida”. “Si votan a favor de esta ley, explíquenos a los que estamos en las universidades cómo educar en contra de la vocación médica y el saber científico”, concluyó.

Yamile Peralta, licenciada en Filosofía y representante de la organización “Viñedo Raquel” de Mendoza, contó su experiencia de trabajo con hombres y mujeres que abortaron. Su asociación, en el mundo, atendió “más de medio millón de personas de ambos sexos”. Y testimonió: “Después del aborto, sea clandestino o legal, una cantidad importante de personas presentan patologías mentales como estrés, depresión e intento de suicidios”.

La abogada del Centro de Bioética, Persona y Familia, Daniela Zabaleta, sentenció: “la muerte nunca puede ser la respuesta”. Mientras que Leticia Valladares, psicóloga de la Fundación Cimientos, aseguró: “El aborto no produce alivio”. “Por cada mujer que muere en un aborto, hay muchas que sobreviven, pero están muertas en vida, están destruidas”.

Paola Gutiérrez, abogada del Cideprof-RFF de Jujuy, comenzó su exposición de modo determinante: “El Derecho a la vida no se debate”, dictaminó, “se reconoce y se respeta, y ante su posible destrucción, se deben tejer los mecanismos jurídicos necesarios para su protección”. Se dedicó a citar tratados que defienden la vida y pidió que se persiga “de manera efectiva” a los que se jactan de haber colaborado en abortos clandestinos. Solicitó, asimismo, que se desarmen las redes que realizan abortos y se combata, de manera urgente, “el comercio ilegal del medicamento misoprostol”.

Por su parte, Griselda Aquino, pediatra proveniente de la provincia de Corrientes, reflexionó: "El tema que nos convoca no debería ser tema de debate, ya que el derecho a la vida se encuentra protegido por nuestra Constitución Nacional". Y comparó los niños muertos por aborto con los héroes de Malvinas: “En sus lápidras habría que colocar la misma leyenda: ‘“Soldado argentino sólo conocido por Dios’”

Además, hubo dos testimonios contundentes. El primero, narrado por Jorge Sanjurgo, médico de familia, quien testimonió sobre su hijo Pedro. En el tiempo del embarazo, los médicos sugirieron a los padres el aborto, ya que “era un niño polimalformado y tenía dos enfermedades incompatibles con la vida”. Ellos se negaron y finalmente nació con osteogénesis imperfecta: “Ya tuvo nueve cirugías pero vive, va a la escuela y es feliz”, aseguró el padre.

El segundo testimonio fue el de Javier Walter, ingeniero y voluntario de “La Merced es Vida”, proveniente de Ingeniero Juárez, Formosa, “uno de los lugares más pobres de la Argentina”. Contó que una mujer lo adoptó cuando fue dado a luz y desde chico conoció su historia. Al crecer buscó a su madre biológica, quien había sido incitada por su abuela a abortar pero desistió.


Resumen de las exposiciones a favor de "las dos vidas" elaborado por el Boletín Notivida:

TURNO MAÑANA
Hugo Horvath (Presidente de la Democracia Cristiana de Jujuy): Definió al aborto como el “homicidio intencionado, deliberado y doloso de una criatura en el útero materno”. Señaló que la “depredación antinatalista” es economicista. La economía capitalista, afirmó, incluye las variables de la muerte para acumular poder y riqueza. “Las políticas de anticoncepción, la legalización del aborto, esterilización de poblaciones, eutanasia, unión conyugal de personas del mismo sexo, tienen por fin lograr el equilibrio entre la cantidad de población y el sistema económico de mercado, sacrificando vidas humanas”. Mencionó varios documentos vinculados al control de población, entre ellos, los de la Comisión Rockefeller y el Informe Kissinger. Recordó las esterilizaciones forzadas de Fujimori en Perú y las que se realizaron en México. Denunció los intereses del Banco Mundial y el condicionamiento crediticio.

Mariana Kappelmayer (Psicóloga, Proyecto Esperanza): Trabaja en el acompañamiento de mujeres y hombres que han pasado por la experiencia del aborto. Hizo hincapié en que el estrés postraumático trasciende a la familia. Para abortar un hijo “hay que cosificarlo”, “dejar de verlo como un alguien para verlo como un algo”. "Sólo valiéndose de estos mecanismos de negación y defensa, el psiquismo de una mamá puede soportar la idea de matar a su propio hijo y una sociedad la de matar a sus ciudadanos más indefensos". Destacó que los síntomas individuales impactan en la pareja, en la familia y particularmente en la relación con otros hijos. Dijo que la mitad de las parejas se separan después de un aborto. Más del 80% de las personas que buscan ayuda sufre “la combinación de maltrato, abuso y trauma post aborto”.

Edgar Bertollo (Médico, Htal. San Antonio, Cba): Describió el origen de la vida, particularmente el momento de la concepción, y las características del ADN. “Es un deber de toda sociedad madura proteger la vida de todos sus integrantes”. “Una persona no es solo un estómago que alimentar”. “No hay derecho a lo malo ni a la mentira. Hay derecho a la verdad, a lo bello y a la vida”. Recordó las recomendaciones del Dr. Albino para hacer una Nación grande. “El embarazo es signo de salud en la mujer, la infertilidad es una enfermedad”. Dijo que el cartel de una biblioteca de Córdoba reza: “los grandes países comenzaron con miles de niños leyendo”. “Con la democracia se come se educa y se sana, decía Alfonsín” recordó, y añadió que si legalizan el aborto habrá que agregar que “con la democracia también se mata”.

Daniela Zabaleta (Abogada, Centro de Bioética, Persona y Familia): Analizó el artículo 26 del Código Civil, que regula las acciones de los menores de edad. Afirmó que si se compara este artículo con los proyectos en estudio se advierten las diferencias. Describió la “autonomía progresiva” prevista en el artículo citado, a partir de los 13 años y subrayó que no se respeta. También denunció el reemplazo que se hizo de los padres o tutores por un “allegado”. “Una niña podrá ir a abortar acompañada por su maestra”. "La mujer que se enfrenta a la decisión de terminar con el embarazo es claramente una mujer que se encuentra en una situación de vulnerabilidad. Y si la mujer es menor, la vulnerabilidad es extrema”. “Tengan en cuenta que la muerte nunca puede ser la respuesta”.

Hernán Seoane (Decano de Medicina, UCA): “Las vidas humanas son tales desde la concepción y permanecen idénticas hasta la muerte. La información genética no cambia entre esos dos momentos”. Durante el proceso de desarrollo hay actividades guiadas por el genoma. Hay unidad del ser, que está en constante desarrollo, “el nuevo genoma garantiza esa unidad”. Explicó que también hay continuidad y gradualidad, “desde formas más simples a formas más complejas”. “El proceso de desarrollo es dinámico, cada individuo es inseparable de su desarrollo y en cada momento de su vida actualiza la plenitud biológica para ese momento.

Jorge Sanjurgo (Médico de familia): Contó su experiencia en el embarazo de su tercer hijo, al hacer la ecografía, le dijeron que era un niño polimalformado. Le aseguraron que tenía dos enfermedades incompatibles con la vida y le recomendaron hacer un aborto. Él y su esposa se opusieron enérgicamente. Consultaron a otra médica. Su hijo Pedro tiene osteogénesis imperfecta. Ante mínimas caídas se puede fracturar. Ya tuvo nueve cirugías, pero vive, va a la escuela y es feliz. “Los médicos se equivocaron en el diagnóstico.

Paola Gutiérrez (Abogada, CIDEPROF-RFF de Jujuy): “El Derecho a la vida no se debate”, “se reconoce y se respeta, y ante su posible destrucción, se deben tejer los mecanismos jurídicos necesarios para su protección”. Citó, entre otras, a la “Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer” (CEDAW), que, en el artículo 16.1, habla de los “hijos”. Reclamó un estado presente que desaliente “las prácticas delictivas”. Pidió que se persiga “de manera efectiva” a los que se jactan -también en ese ámbito- de haber colaborado en abortos clandestinos. Solicitó, asimismo, que se desarmen las redes que realizan abortos y se combata, de manera urgente, “el comercio ilegal del medicamento misoprostol”.

José Luis Brun (Fundador del Colegio Mirasoles de Rosario): “Ya se mostrado acá que el avance la ciencia nos permite afirmar sin dudas que la vida humana comienza en la concepción”. “El aborto es la muerte de una persona y preferimos que, en lugar de una muerte, haya dos vidas”. Indicó que todos pueden exponer razones para justificar lo que se proponen y recordó que, incluso, lo hacía Mengele. Habló de la libertad, “la preferencia reflexiva por el bien”. Le propuso al gobierno el apoyo a las embarazadas para que puedan decidir con entera libertad.

Claudia Chávez Luna (Acompañante terapéutica): Hemos escuchado que “el embarazo es una condena”, que “el embrión es una larva”, que “el hijo no existe si no media el deseo de la mujer”. Una madre que desea no tener a su hijo debería “deshumanizarlo, cosificarlo, negar su existencia y olvidarlo, si puede”. "Nuestra tarea como argentinos es ayudar a quienes quedaron afectados a desandar este camino de deshumanización”. Aún ante el abuso infantil el aborto no es solución, porque “no favorece la salud integral de la niña abusada”. “Facilitemos la adopción”. “El amor es: afecto y límites, la dosis armónica entre ambos, sana, la incorrecta puede matar”.

Griselda Aquino (Pediatra, Corrientes): "El tema que nos convoca no debería ser tema de debate, ya que el derecho a la vida se encuentra protegido por nuestra Constitución Nacional". No podemos legitimar una ley que atente contra la vida. Hay que salvar al niño y solidarizarse con la madre. Recordó las cruces blancas de Malvinas que dicen “Soldado argentino sólo conocido por Dios” y pidió que no se provoquen cruces iguales para los niños.

Américo Jara (Obispo metodista): Habló de los orígenes de la iglesia metodista y de su asentamiento en el país. Mencionó a las “leyes laicas” que han impulsado históricamente (matrimonio civil, divorcio vincular y educación laica). Destacó que vienen haciendo un trabajo mancomunado con grupos de derechos humanos como APDH, Madres de Plaza de Mayo y Abuelas. Les pidió perdón a las mujeres, “si se han sentido agraviadas por argumentaciones rígidas”. “El aborto es una realidad determinante en el país” y “la vía penal no resuelve la problemática”. Repitió que “las que exponen su vida son las mujeres pobres”. “Hacer el aborto seguro y gratuito no es hacerlo fácil”. “A la luz del Evangelio no podemos convertirnos en jueces de las mujeres que abortan”.

Araceli Ramilo Álvarez (Psicóloga): Contó que trató a mujeres que abortaron por situaciones de violencia. Resaltó los índices de pobreza y las carencias que hay en muchos lugares del país. Denunció que muchos argentinos no acceden a la atención primaria en salud. “El derecho a la vida es un derecho primario” y “la ciencia no se puede bajar los pantalones frente una ideología”. Leyó la carta de una joven de 16 años a la que la madre abandonó.

TURNO TARDE
Francisco Cerro (Abogado, Prof. de Derecho Constitucional en la Univ. Católica de Sgo. del Estero.): Explicó que el Congreso debe hacer dos controles: el de la constitucionalidad de la norma proyectada y el de la compatibilidad con las constituciones provinciales. Salteó lo primero porque ya fue expuesto y en torno a la segunda indicó que los proyectos regulan “un derecho con deberes de prestación positiva”, a cargo del estado y de los particulares, que deberán llevar a cabo las instituciones públicas y privadas. Resaltó que doce provincias garantizan el derecho a la vida desde la concepción y que diez de ellas no utilizan la expresión “en general”, del Pacto de San José de Costa Rica, que se invoca en los proyectos.

Pablo Esteban Levatte (Pediatra, Universidad Católica de Misiones): “Estamos a favor de las dos vidas, la de la madre y la del niño”. En los médicos siempre está presente la vocación de servicio y la de salvar vidas”. Recordó el juramento hipocrático y el principio “primum non nocere” (lo primero es no hacer daño). “Ningún título de médico habilita a matar”. “Cómo podremos transmitirles a los alumnos la importancia del rigor científico cuando los proyectos van en contra de ese saber”. "Les pido que nos expliquen cómo vamos a enseñar a los estudiantes de medicina en la cátedra de embriología humana lo maravilloso del desarrollo embrionario cuando más tarde estarán obligados a negar la vida”. “Si votan a favor de esta ley, explíquenos a los que estamos en las universidades cómo educar en contra de la vocación médica y el saber científico”.

Claudio Silva Kruger (Apoderado de la Asociación Evangélica de Argentina): Anticipó que su institución “rechaza el proyecto que se presenta”. Habló del marco legal vigente. “Los tratados suscriptos por nuestro país establecen que toda mujer en estado de gravidez, así como todo niño nacido dentro o fuera del matrimonio, tienen derechos a protección, cuidados y ayudas especiales del Estado antes y luego del parto, desde la concepción y hasta los 18 años, debido a su inmadurez física y mental”. “El niño debe ser respetado en sus derechos desde la concepción”. El aborto, en la causal de afectación de la salud social, señala “un ambiente nocivo y la incapacidad del estado”, y convierte al niño en una persona injustamente discriminada. El hijo no es propiedad de nadie, tampoco de su madre, porque “no es una cosa”.

Eduardo Fernández Mendía (TSJ, La Pampa): Explicó que en el código Penal hay más de 200 figuras tipificadas y que no bajó ninguno de eso delitos, pero eso no justifica su legalización. “El abolicionismo no significa que vaya a bajar ningún tipo de delito. Si despenalizamos el hurto, el robo y el homicidio, no creo que vayan a bajar. Es la primera regla lógica”. Recordó que Sartre decía: “El prójimo es mi infierno”, porque el próximo limita. La verdad se transmite a través de conocimientos serios y científicos, la opinión, en cambio, no nos da certezas. Como jueces “tenemos que escuchar a las víctimas ¿en este caso como lo haríamos?” La autonomía del cuerpo “licua el contrato social” Es una vergüenza que nos preocupemos por los pingüinos empetrolados y por las maras patagónicas, y no protejamos los niños por nacer. “Hay una balanza cínica porque estamos suprimiendo una vida para poder gozar de otros derechos. Tenemos que cambiar culturalmente para cuidar a los dos”.

Karen Kravetz (Unidad Provida, Mendoza): “Nadie quiere llegar al aborto y en eso todos coincidimos”. “Los primeros que son abortados son los niños con malformaciones”. “Atrás del aborto hay control poblacional” pero se busca “que las propias mujeres reclamen aborto” “No hay 500.000 abortos por año. No se mueren miles de mujeres por este problema”. “¿De dónde sacaron los datos estadísticos falsos? ¿Quién se los dio y por qué?” Pidió una correcta educación sexual, ayuda para que las embarazadas puedan seguir adelante y que faciliten la adopción.

Daniel Salica (Dr. en Medicina, Córdoba): “La vida de todo ser humano vale y es lo que le da sentido a la medicina”. El embrión es un ser humano autónomo, por eso desde el primer momento, entre otras cosas, “tiene su propia edad y no la de su madre”. “El embrión percibe sonidos, olores, sabores, tiene movimientos, ríe y sufre. Tiene sensibilidad mucho antes de las doce semanas. “En ese embrión humano, que ya tiene sensibilidad, se práctica el aborto”. Hay cientos y cientos de testimonios vivenciales de niños que en lugar de ser abortados fueron dados en adopción y todos agradecen que les hayan permitido vivir. “Algunos se escucharon en esta cámara”.

Eduardo Cuvertino (Obstetra, Fundación Ambo, Córdoba): Aclaró que es especialista en diagnóstico por imágenes y fundador de Ambo. Atienden “a la persona en su totalidad y la cuidan para su realización plena”. “El embrión es un verdadero paciente con riqueza biológica intrínseca”. “Cuando la ciencia lo reconoce como paciente, lo distingue también como bien social, con un capital de incalculable valor para la identidad y la transformación de la sociedad”. Una mujer que alcanza la maternidad por un embarazo persiste toda la vida en esa condición, más allá de lo que haya hecho. “Vivo y me acerco cotidianamente” a embarazadas en condiciones de vulnerabilidad, le posibilitamos la percepción del embrión y le hablamos de los riesgos del aborto. Esa tarea pone en evidencia que varones y mujeres necesitan ayuda frente al aborto.

Yamile Peralta (Lic. en Filosofía, Viñedo Raquel de Mendoza): Ve a diario los despojos de mujeres que abortaron, son vidas que no juzga, sólo las acompaña a recuperarse. Su asociación, en el mundo, atendió a “más de medio millón de personas de ambos sexos”. “No le pongan el nombre de síndrome si no quieren, tampoco digan que pasa en el 100% de los casos, pero sepan que pasa”. “Después del aborto, sea clandestino o legal, una cantidad importante de personas presentan patologías mentales como estrés, depresión e intento de suicidios” “Hay abortos repetidos que pueden terminar en esterilidad e incremento de consumo de drogas y alcohol”.

Leticia Valladares (Psicóloga, Fundación Cimientos): La mujer que cursa un embarazo de riesgo se encuentra en crisis y el aborto aparece como “una solución rápida, casi mágica”. Pero el aborto, no produce alivio. Hay un segundo momento del trauma, explicó y lo ejemplificó con el caso de una joven, que, habiendo sido abusada a los 7 años, lo actualizó diez años después con las caricias de su novio. Lo mismo, dijo, pasa con un segundo hijo, cuando abortaron al primero. “Por cada mujer que muere en un aborto, hay muchas que sobreviven, pero están muertas en vida, están destruidas”. Las consecuencias son siempre devastadoras. Lo que necesitan es apoyo, contención”. “No les den lo que piden sino lo que necesitan”.

Javier Walter (Ingeniero, Voluntario de La Merced es Vida): Contó que nació en Formosa en el pueblo de Ing. Juárez, uno de los lugares más pobres de Argentina. Su mamá biológica quedó embarazada a los 15 años y la abuela le sugirió que lo abortara; pero una persona le ofreció otra solución y ella optó por darlo en adopción (“regalarlo como dicen en el monte”). Una mujer lo adoptó cuando fue dado a luz y de entrada le contó su historia. Pasados los años, buscó a su mamá biológica, la conoció y supo que era igual a ella. Después conoció a su abuela, que le pidió perdón por haberle propuesto a la hija que lo abortara, entonces él “la abrazó y le dijo que no tenía que perdonarle nada”. “Nosotros somos una sociedad que abraza” remarcó, “en el mundo nos reconocen por eso”. “Cuídennos a los dos”.

Malena Velarde (Instructora de PFN, UCA): Hizo hincapié en algunas realidades que desnudó el debate. “El aborto es una práctica que elimina vidas humanas” y “esta es una sociedad que por un lado promueve políticas de inclusión y por otro enfrenta a la madre y al hijo”. “Hay un círculo de violencia y muerte” que rodea al aborto, las mujeres son las segundas víctimas directas de las prácticas. “Hay una legalización irrestricta del aborto”, que anejan los proyectos en estudio.+

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