Los religiosos mercedarios del mundo están viviendo su año Jubilar por cumplirse, el 10 de agosto, 800 años de la fundación en Barcelona, España, de la Orden de la Merced y lo están recordando con diversas celebraciones y actos, sobre todo en el mes de agosto.

En la medianoche del 1 al 2 de agosto de 1218 el fundador de la Orden, San Pedro Nolasco, recibió la inspiración de María de la Merced para embarcarse en tamaña misión, la redención de los cristianos cautivos de los moros musulmanes, una misión que en la actualidad sigue cobrando sentido ante injustas y nuevas cautividades que las personas sufren a diario.

Los festejos centrales por los 800 años de la Orden de la Merced se desarrollarán en Córdoba, en Buenos Aires y en Santiago del Estero.

La conmemoración de la inspiración de María de la Merced a San Pedro Nolasco será celebrada los días 1 y 2 de agosto en la basílica Nuestra Señora de la Merced, 25 de Mayo 83, ciudad de Córdoba.

El 10 de agosto, fecha de la fundación de la Orden de la Merced, la celebración principal se concentrará en la misa que presidirá el superior provincial mercedario, padre fray Ricardo Guzzo O.de M., en la basílica Nuestra Señora de Buenos Aires, avenida Gaona 1730, barrio porteño de Caballito.

Por último, los días 24 y 25 de agosto, en el marco de las celebraciones jubilares, se llevará a cabo el Primer Congreso de Aprendizaje y Servicio de los Centros Educativos Mercedarios, en el Instituto San Pedro Nolasco, 24 de septiembre 329, ciudad de Santiago del Estero, con el lema “Seamos Merced Para Todos”.

Además de otras celebraciones que se realizarán hasta fin de año en las 16 comunidades que la orden mercedaria tiene a lo largo del país, desde el pasado mes de mayo están recorriendo esas comunidades las nuevas imágenes jubilares peregrinas de María de la Merced y de San Pedro Nolasco.

Indulgencia plenaria
Hasta el 17 de enero de 2019, pueden ganar Indulgencia Plenaria todas las personas que ingresen a un templo conventual o parroquial confiado a la familia mercedaria y cumplan los requisitos de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa.

La indulgencia plenaria limpia las huellas que el pecado, confesado, deja en el alma. Nos concede “la gracia del perdón completo y total por el poder del amor del Padre que no excluye a nadie”. (Papa Francisco 1 de septiembre de 2015).

Historia de la Orden de la Merced
La Orden de la Merced fue fundada en Barcelona el 10 de agosto de 1218. El carisma Mercedario nace cuando un joven mercader llamado Pedro Nolasco, nacido en un pueblo cercano a Barcelona, dice sentir un especial llamado de Dios. Veía muchas miserias e injusticias que ocurrían en el mundo en el que él vivía. Esto lo llevó a preguntarse: “¿Qué podría hacer para atenuar tanto dolor y para acabar con tanta injusticia?”. A partir de allí comenzó un nuevo camino en el que se dedicó a luchar por la libertad de los cristianos que habían abandonado la religión y sobre todo de aquellos que en situación de esclavitud estaban en peligro de perder su fe.

Nolasco sentía un gran amor por la Virgen María y fue ella quien en la madrugada del 2 de agosto de 1218 se le apareció rodeada de ángeles y de santos y le dijo: “Es voluntad de mi Hijo y mía que fundes en el mundo una Orden que en mi honor deberá llamarse Orden de la Virgen María de la Merced para la redención de cautivos. El habito será blanco en honor a mi pureza, en el pecho llevará una cruz roja en recuerdo de mi Hijo y el escudo del Rey al que sirves”.

El 10 de agosto del mismo año Pedro fundó la Orden de la Merced en el Hospital de Santa Eulalia, en Barcelona, con la participación del rey Don Jaime I de Aragón y ante el obispo de la ciudad, Berenguer de Palou.

Por la confirmación del papa Gregorio IX, el 17 de enero de 1235 la Iglesia testificó la acción del Espíritu Santo en la fundación de la Orden; la ratificó en la práctica de la regla de San Agustín; le dio carácter universal incorporándola plenamente a su vida y sancionó su obra como misión en el pueblo de Dios.

El mercader Pedro Nolasco renunció a la compra-venta en utilidad propia y descubrió el mercado de los cristianos cautivos de los moros musulmanes, privados de libertad y oprimidos en su dignidad de seres humanos y se convirtió en nuevo mercader de la libertad, entregando sus bienes y su vida para redimir cautivos, como obra máxima de misericordia.

Los cautivos cristianos al saber de esta nueva obra y al estar en plena situación angustiosa, invocaban a María pidiendo la merced, su propia redención y la liberación. María se convirtió gracias a las acciones mercedarias en Virgen redentora, dadora de libertad y dignificadora de sus hijos más oprimidos.

Los frailes mercedarios de Santa María agregaron a los tres votos religiosos de castidad, pobreza y obediencia el cuarto voto de quedar en rehenes, si fuese necesario, para salvar la vida y la fe del cristiano cautivo. El cuarto voto convierte a los redentores mercedarios en representación y actualización viva de Cristo, que entregó su vida para redimir al mundo.

Con el transcurso de la historia y según las necesidades de la Iglesia, además de su misión redentora, los mercedarios han asumido diversos ministerios caritativos y apostólicos según las necesidades de cada Iglesia particular y actualizándolos a la luz de la misión redentora que San Pedro Nolasco y María de la Merced les legaron.

Los Mercedarios en la Argentina
La presencia de La Merced en Argentina, se remonta a principios de siglo XVI. Los primeros mercedarios llegaron a nuestro suelo por el norte, con la expedición que sale del Cuzco en julio de 1535 al mando de Diego de Almagro.

Ese mismo año se produce la llegada de don Pedro de Mendoza al río de la Plata. En ésta oportunidad arribaron con él los mercedarios Fr. Juan de Salazar y Fr. Juan de Almancia. Meses después éstos remontan, con Juan de Ayolas, los ríos Paraná y Paraguay fundando a orillas de éste último la ciudad de Asunción.

Posteriormente, en 1551 el Padre Antonio Rendón Sarmiento, junto a Francisco Villagrá, llega a la Región de Cuyo estableciéndose definitivamente en Santiago del Estero en el año 1557. Desde allí atendieron diversas doctrinas y fundaron otros conventos en: Tucumán, Talavera del Esteco, Talavera de Madrid, Salta, La Rioja, Córdoba, Jujuy, Catamarca, Corrientes, Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, San Juan y San Luis.

Los frailes mercedarios desempeñaron la labor de Capellanes Castrenses en todos los Fortines de la frontera con el indio; desde el Sanjón en Buenos Aires hasta San Carlos en Mendoza, pasando por Santa Fe y Córdoba.

Del mismo modo en la isla Martín García desde donde 18 mercedarios actuaron en las islas Malvinas entre 1779 y 1806; y otros 24 en los fuertes de Carmen y San José de Patagones entre 1780 y 1821.

La enseñanza de las primeras letras se impartía en todos los conventos, mientras en los principales como Paraguay, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta y Santa Fe se enseñaba, además, latinidad, filosofía y teología, aún para laicos.

Los mercedarios tuvieron activa participación en los sucesos patrióticos. Todos los conventos de la Colonia se vieron involucrados. El de Buenos Aires fue por tres veces cuartel de tropas, lo mismo que el de Tucumán y Santa Fe.

Los Padres Hilario Torres y Juan Manuel Aparicio actuaron singularmente en el Cabildo Abierto cuando firmaron el acta de petición pública el día 22 de mayo de 1810. Fue ésta la primera exhibición de los frailes en pro de la causa patria. La segunda fue la petición popular en que después del reverendo padre Ignacio Grela, dominico, firmaron 17 mercedarios.

En el marco de la batalla de Tucumán en 1812 Belgrano puso su ejército bajo la protección de la Virgen de las Mercedes. Desde entonces se la proclama como Generala del Ejército Argentino.

Luego de más de 400 años la Provincia Mercedaria Argentina sigue siendo portadora, agente y promotora de libertad a través de respuestas creativas y concretas, visitando y redimiendo a quienes padecen circunstancias adversas a su fe y a su dignidad, comprometiendo en ello hasta la propia vida si fuese necesario.

Como Pedro Nolasco, que escuchó el clamor de los cautivos y oprimidos de su tiempo, así los mercedarios buscamos dialogar con el mundo y la realidad, para identificar los nuevos espacios de opresión y detectar los rostros de los nuevos cautivos.

Por esto, en octubre de 2005, los mercedarios hicimos una Opción Prioritaria Provincial por los menores en riesgo social, las familias en crisis o víctimas de violencia familiar y quienes se encuentran excluidos de la cultura del trabajo en Argentina.

La Orden de la Merced en el mundo
Organizada en provincias, vicarías y delegaciones la Orden de la Merced está presente en España, Italia, Argentina, Brasil, Bolivia, el Caribe, Centroamérica, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Honduras, México, Panamá, Perú, República Dominicana, Venezuela, Angola, Camerún, India y Mozambique.+

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